CASITIGRE CASIGATO


INDECISÓN ZOOLÓGICA

Casitigre Casigato estaba muy enojado. Trabajarían los títeres del baúl rojo y él no estaba incluido en ninguna obra. Le habían asignado un papel tonto y aburrido: sentarse sobre la mesa de los premios…¡Claro, si él no era gato porque tenía patas de tigre y no era tigre porque tenía color de gato!

Para colmo, Garabato, el gato negro de ojos verdes y grueso bigote de plata le hacía burla con un cantito:

-Casitigre Casigato,

el que se duerme de a ratos.

Él ya no lo soportaba, pero en el bolso rojo donde vivían no quería hacer escándalo y mucho menos en el teatro.

La última noche antes de la función, Lilibrú la  titiritera los limpió a todos, les pintó los labios y los cachetes a las chicas, los peinó, les acomodó los bigotes y los cepilló con suavidad, como una caricia. Con cuidado los llevó a dormir y al otro día salieron para la Biblioteca donde sería la función.

Lo último que  había escuchado Casitigre Casigato antes de dormir había sido:

-Casitigre Casigato,

el que se duerme de a ratos.

Por suerte pudo dormir bien, pero el enojo y la desilusión por no participar no se le iban. Menos mal que al ver como preparaba Lilibrú la escena se consoló un poco.

Globos, moños enormes de papel metalizado, el cartel que anunciaba el espectáculo con letras verdes y brillantes, una alfombra para los más pequeños, luces multicolores y todos los peluches de la Sala Infantil estaban listos. En el escenario, una bolsa abierta como una boca con los títeres de cada obra. En una de ellas Garabato diciendo:

-Casitigre Casigato,

el que se duerme de a ratos.

Se hizo el desentendido. Lilibrú colocó los libros que se sortearían entre los niños sobre la enorme y antigua mesa. Le encargó que los cuidase. Sabía que podía confiar en él y que el sorteo sería un éxito. Casitigre Casigato sabía oler qué número debía salir para que le tocase uno de historias a quien gustaba mucho de cuentos o a quién le vendrían bien los  libros de poemas.

Comenzó la función, Garabato debía entrar en el primer acto. Antes de hacerlo miró para la mesa y dijo:

-Casitigre Casigato,

el que se duerme de a ratos.

Al instante se le cayó el bigote y se le descosió la cola. Lilibrú tomó en su reemplazo a Casitigre Casigato.

Él estuvo genial. Además, dijo trabalenguas y poemas con muchas letras t¡Cómo lo aplaudieron!

También lo acariciaron al cuidar los libros nuevamente, agradeciéndole su esfuerzo. Después lo vio tan triste a Garabato que lo perdonó así:

-Te perdono Garabato,

vamos a charlar un rato.

Y fueron juntos a tomarse un cafecito.

MARÍA ALICIA ESAIN©2006

 

Anuncios

2 pensamientos en “CASITIGRE CASIGATO

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s