Archivos Mensuales: noviembre 2011

EL ÉXITO


En la Revista PODER de Noviembre del 2002, el Mexicano Carlos Slim, el hombre más rico de América Latina, dice en la entrevista que le hace Isaac Lee sobre su éxito personal y de negocios:

Yo creo que el éxito no está en lo económico. Yo creo que una persona no es de éxito porque le va bien en los negocios o le va bien profesionalmente o saca 10 en la escuela. Creo que eso es lo que menos vale.

Lo que vale es tener los pies en la tierra, la familia – el concepto de familia-, los amigos. Apreciar las cosas que tienen valor verdadero, no material, no físico necesariamente”. Pienso que a este concepto bien le puedo añadir una reflexión que me regaló mi madre:

El éxito no tiene que ver con lo que mucha gente se imagina. No se debe a los títulos nobles y académicos que tienes, ni a la sangre heredada o la escuela donde estudiaste.

No se debe a las dimensiones de tu casa o de cuantos carros quepan en tu garaje.

No se trata de si eres jefe o subordinado; o si eres miembro prominente de clubes sociales.

No tiene que ver con el poder que ejerces o si eres un buen administrador o hablas bonito, si las luces te siguen cuando lo haces.

No es la tecnología que empleas.

No se debe a la ropa que usas, ni a los grabados que mandas bordar en tu ropa, o si después de tu nombre pones las siglas deslumbrantes que definen tu estatus social. No se trata de si eres emprendedor, hablas varios idiomas, si eres atractivo, joven o viejo.

El ÉXITO… Se debe a cuánta gente te sonríe con honestidad, a cuánta gente amas y cuántos admiran tu sinceridad y la sencillez de tu espíritu.

Se trata de, si te recuerdan cuando te vas.

Se refiere a cuanta gente ayudas, sobre todo a cuanta evitas dañar y si guardas o no rencor en tu corazón.

Se trata de que en tus triunfos estén incluidos tus sueños.

De si tus logros no hieren a tus semejantes.

Es acerca de tu inclusión con otros, no de tu control sobre los demás.

Es sobre si usaste tu cabeza tanto como tu corazón, si fuiste egoísta o generoso, si amaste a la naturaleza y a los niños y te preocupaste de los ancianos.

Es acerca de tu bondad, tu deseo de servir, tu capacidad de escuchar y tu valor sobre la conducta.

No es acerca de cuantos te siguen si no de cuantos realmente te aman.

No es acerca de transmitir, si no cuantos te creen si eres feliz o finges estarlo.

Se trata del equilibrio de la justicia que conduce al bien tener y al bien estar. Se trata de tu conciencia tranquila, tu dignidad invicta y tu deseo de ser mas, no de tener más” ESTO SEÑORES ES TENER ÉXITO.

 

 

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El No-pensamiento del Día ®


Man is already where he needs to be, where he is meant to be. Man is in paradise. The garden of Eden has never been left, nobody can expel you from it. But you can fall asleep, you can start dreaming a thousand and one things. Then those dreams become your reality, and the reality fades far away, becomes unreal.

El hombre está ya donde necesita estar, donde debe estar. El hombreestá en el paraíso. El Jardín de Edén nunca ha sido abandonado, nadie te puede expulsar de ahí. Pero tu puedes dormirte, tu puedes comenzar a soñar una y mil cosas. Entonces esos sueños se convierten en tu realidad, y la realidad se desvanece en la distancia, y se convierte en irreal.

FELIZ CUMPLE AMOR!!!


 

Cuida de mi risa
Llévame en tus brazos
Llévame sin prisa

No maltrates nunca mi fragilidad
Pisare la tierra que tu pisas
Pisare la tierra que tu pisas

Cuida de mis manos
Cuida de mis dedos
Dame la caricia
Que descansa en ellos

No maltrates nunca mi fragilidad
Yo sere la imagen de tu espejo
Yo sere la imagen de tu espejo

Cuida de mis sueños
Cuida de mi vida
Cuida a quien te quiere
Cuida a quien te cuida

No maltrates nunca a mi fragilidad
Yo sere el abrazo que te alivia
Yo sere el abrazo que te alivia

Cuida de mis ojos
Cuida de mi cara
Abre los caminos
Dame las palabras

No maltrates nunca mi fragilidad
Soy la fortaleza de mañana
Soy la fortaleza de mañana

Cuida de mis sueños
Cuida de mi vida
Cuida a quien te quiere
Cuida a quien te cuida

No maltrates nunca a mi fragilidad
Yo sere el abrazo que te alivia
Yo sere el abrazo que te alivia

No maltrates nunca a mi fragilidad
Yo sere el abrazo que te alivia

Pedro Guerra y Jorge Drexler

http://www.youtube.com/watch?v=VomD9m6tbLA&feature=player_embedded#!

SE OCEÁNICO….by OSHO


“Nunca pertenezcas a una multitud, no pertenezcas a una nación;
no pertenezcas a una religión, no pertenezcas a una raza.

Pertenece a toda la existencia. ¿Por qué limitarse a las cosas pequeñas?
Cuando el todo está disponible, sólo la gente estúpida se aferra a las cosas pequeñas.

Se oceánico.
Sólo entonces tendrás el sabor de la verdadera vida.
Y una gran gratitud surge, por propio acuerdo.
No hacia nadie en particular, sino hacia este Todo.

Todas estas estrellas, los árboles y las montañas y los ríos
y los océanos y las personas y los pájaros… todo lo que es.
Simplemente se siente una enorme gratitud.

Y cuando abres los ojos con gratitud,
el mismo mundo se vuelve tan psicodélicamente hermoso, tan colorido…
nunca habrías creído que los árboles fueran tan verdes;
nunca lo habían sido, y estos son los mismos árboles.

Que los vientos que pasan a través de los árboles estén creando una música tan sutil ..
siempre han estado creándola, pero eras sordo.
Que amaneceres y atardeceres y la enorme belleza que traen …
te la habías perdido porque estabas ciego.

Tu confianza en la Totalidad abre todas tus sensibilidades al extremo.
Toda esta existencia se convierte en pura danza, pura celebración “.

~ Osho

La bruja Baba-Yaga


 

Ilustraciones de Ivan Bilibin
Selección de Marcela Carranza
Traducción de Pepín Cascarón


Vivía en otros tiempos un comerciante con su mujer. El hombre enviudó y se volvió a casar, pero de su primer matrimonio le había quedado una niña. La madrastra, envidiosa de la niña, la maltrataba y siempre estaba pensando en cómo deshacerse de ella.

Un día en que el padre tuvo que hacer un viaje, la madrastra dijo a la niña:

—Ve a casa de mi hermana y pídele hilo y aguja para hacerte una camisa.

Pero la hermana de la madrastra era la bruja Baba-Yaga pata-de-hueso, y como la niña era muy lista, fue primero a ver a otra tía suya, hermana de su padre.

—Buenos días, tía.

Muy buenos, sobrina querida. ¿Qué te trae por aquí?

—Mi mátushka (1) me ha dicho que vaya a pedir a su hermana hilo y aguja para hacerme una camisa.

La tía le advirtió:

—Allí, un álamo blanco querrá pincharte los ojos: átale un lazo a sus ramas para adornarlo. Habrá un portón que rechinará y se cerrará con estrépito para no dejarte pasar: échale un poco de aceite en los goznes. Los perros te querrán despedazar: tírales un poco de pan. Habrá un gato que intentará arañarte los ojos: dale un pedazo de jamón.

La niña tomó un trozo de pan, aceite, jamón y una cinta, y se marchó a casa de la bruja. Finalmente llegó. Baba-Yaga pata-de-hueso estaba tejiendo.

—Buenos días, tía.

—¿A qué vienes sobrina?

Vengo de parte de mi mátushka a pedirte hilo y aguja para coserme una camisa.

—Está bien. Mientras los busco, siéntate y teje un poco.

Mientras la niña se sentaba ante el telar y se ponía a tejer, la bruja salió de la habitación, llamó a su sirvienta y le dijo:

—Calienta el baño de prisa y lava bien a mi sobrina, porque la quiero de desayuno.

La pobre niña escuchó a Baba-Yaga, y muerta de miedo, cuando la bruja se marchó, le pidió a la sirvienta:

—Por favor, no quemes mucha leña; mejor es que eches agua al fuego y lleves el agua al baño con un colador. Y le regaló un pañuelo.

Luego de un rato, Baba-Yaga, impaciente, se acercó a la ventana y preguntó:

—¿Estás tejiendo, sobrinita? ¿Estás tejiendo, querida?

—Sí, estoy tejiendo tía.

La bruja se alejó de la cabaña y la niña, aprovechando aquel momento, le dio jamón al gato y le preguntó:

—¿Hay alguna manera de escapar de aquí?

El gato le dijo:

—Sobre la mesa hay un peine y una toalla; tómalos y echa a correr lo más de prisa que puedas, porque la bruja Baba-Yaga correrá tras de ti. De vez en cuando échate al suelo y arrima a él tu oreja, y cuando notes que la bruja está cerca tira al suelo la toalla, que se transformará en un río muy ancho. Si Baba-Yaga lo pasa a nado y te va a dar alcance, arrima otra vez al suelo tu oreja, y cuando notes que está cerca, tira el peine, que se transformará en un bosque frondoso que la bruja no podrá cruzar.

La niña tomó la toalla y el peine, y echó a correr. Los perros quisieron despedazarla, pero ella les tiró un trozo de pan, y los perros la dejaron pasar; el portón quiso cerrarse, pero ella le echó aceite en los goznes, y el portón la dejó pasar; un álamo blanco quiso azotarle los ojos con las ramas, pero ella lo adornó con un lazo, y también el álamo la dejó pasar.

Mientras tanto el gato se sentó al telar y quiso tejer; pero no hacía más que enredar los hilos. La bruja, acercándose a la ventana, preguntó:

—¿Estás tejiendo, sobrinita? ¿Estás tejiendo, querida?

—Sí, tía, estoy tejiendo —respondió el gato con voz ronca.

Baba-Yaga se precipitó dentro de la cabaña, vio que la niña se había marchado y que el gato la estaba engañando, se puso a pegarle, diciéndole:

—¡Ah, viejo goloso! ¿Por qué has dejado escapar a mi sobrina? ¡Tu deber era quitarle los ojos y arañarle la cara!

—Llevo mucho tiempo sirviéndote —dijo el gato—, y nunca me has dado ni siquiera un hueso. Ella, en cambio, me dio jamón.

Baba-Yaga arremetió contra los perros, contra el portón, contra el álamo y contra la sirvienta, golpeándolos y regañándolos.

—Te hemos servido muchos años —dijeron los perros—, y nunca nos has dado ni siquiera una corteza de pan quemado. Ella, en cambio, nos dio pan fresco.

—Te he servido mucho tiempo —dijo el portón—, sin que a pesar de mis chirridos me hayas engrasado con sebo. Ella, en cambió, me echó aceite en los goznes.

—Te he servido mucho tiempo —dijo el álamo—, y no me has adornado ni con un hilo. Ella, en cambio, me ha engalanado con una cinta.

—Te he servido mucho tiempo —dijo la sirvienta—, sin que me hayas dado ni quiera un trapo. Ella, en cambio, me regaló un pañuelo.

Baba-Yaga se subió al mortero; arreándole con el mazo y barriendo con la escoba sus huellas, salió en persecución de la niña. Ésta arrimó al suelo su oreja para escuchar y oyó acercarse a la bruja. Tiró al suelo la toalla e inmediatamente se formó un río muy ancho.

Cuando Baba-Yaga llegó a la orilla, hizo rechinar los dientes de rabia, volvió a toda velocidad a su casa, agarró a sus bueyes y los condujo hasta el río. Los bueyes bebieron toda el agua y la bruja continuó la persecución de la muchacha.

La niña arrimó otra vez su oreja al suelo y oyó que Baba-Yaga estaba otra vez muy cerca; arrojó el peine y éste se transformó en un bosque espesísimo y frondoso.

La bruja se puso a roer los troncos de los árboles con sus afilados dientes; pero a pesar de todos sus esfuerzos no lo consiguió, y tuvo que volverse furiosa a su isba (2).

Mientras, el comerciante regresó a su casa y preguntó a su mujer:

—¿Dónde está mi hijita querida?

—Ha ido a ver a su tía —contestó la madrastra.

Al poco rato, con gran sorpresa de la madrastra, regresó la niña.

—¿Dónde has estado? —le preguntó el padre.

—¡Ay, bátiushka! (3) —le contestó—. La mátushka me mandó a casa de su hermana a pedirle hilo y aguja para hacerme una camisa. Pero la tía es la mismísima bruja Baba-Yaga, que quiso comerme.

—¿Cómo has podido escapar de ella, hijita?

La niña le contó todo como había pasado, y cuando el padre se enteró de la maldad de su mujer, la echó de su casa.

El padre y la hija vivieron muchos años felices y contentos, sin que les faltara nada. Yo estuve allí, comí, bebí, el hidromiel me corrió por el bigote, pero no me entró nada en el gañote.


Notas

(1) Mátushka: Madrecita o mamita en ruso. (Definición extraída del “Vocabulario”. En Afanásiev, Alexandr N. Cuentos Populares Rusos. Madrid, Editorial Anaya, 1987.)

(2) Isba o isbá es una típica vivienda campesina rusa; construida con troncos, constituía la residencia habitual de una familia campesina rusa tradicional. Fuente de la información: Wikipedia. La enciclopedia libre.

(3) Bátiushka: Padrecito. Se emplea como tratamiento deferente y expresa sumisión, humildad y vasallaje. (Definición extraída del “Vocabulario”. En Afanásiev, Alexandr N. Cuentos Populares Rusos. Madrid, Editorial Anaya, 1987.)

Fuente: http://www.imaginaria.com.ar/

Silencio…


Busca tu silencio interior y podrás escuchar a tu alma.

Francesco recorrió el jardín flotando por el aire; ya estaba aprendiendo a volar.

Fue mirando, asombrado, cada árbol; miró el verde del césped y pensó en las buenas acciones que haría su familia.

Ellos eran muy buenos y deseó que su jardín se cubriera rápidamente de rosas.

Quizá llegaría a ser el más lindo del Cielo, pero había algo que lo incomodaba y no sabía qué.

Después de haber recorrido cada rincón de su jardín y haberlo observado todo hasta el mínimo detalle, pudo descubrir que era el único lugar en donde había tanto silencio.

Un silencio abrumador, que daba miedo y erizaba el alma.

Ahí no había pájaros, ni coros de ángeles, ni murmullos de otras almas.

Solamente eran el silencio y él.

Francesco pensó: “qué incómodo es esto. ¿Por qué me asusta tanto el silencio? ¿Será que siempre traté de aturdirme, buscando una excusa para no estar conmigo mismo?… Eso es, me asusta estar conectado con lo más íntimo de mi ser. Será que no aprendí a conocerme y no pude encontrarme. Esta soledad me asusta tanto que siento que me ahoga”.

Francesco se sentó con la espalda apoyada en el tronco del árbol más grande e imponente; sintió una corriente que lo invadía y que a la vez le daba fuerzas para enfrentar ese silencio que lo acompañaba.

El árbol habló con una voz imperiosa y le dijo:

—Si no aprendes del silencio, no puedes aprender de nada ni de nadie. El silencio es sabio, te abre puertas hacia tu interior, y te ilumina el yo superior. Va camino hacia tu inconsciente y te enseña a encaminarte en la vida.

El silencio trabaja para que dialoguen todas tus partes internas, para que se logre todo un entendimiento y, cuando todas tus partes internas se unan, lograrás ese poder infinito que el ser supremo te ha entregado.

No temas estar solo, porque la soledad y el silencio son tus amigos. Búscalo dentro de ti cada vez que lo necesites, y él te responderá siempre, te escuchará y nunca se equivocará al darte las respuestas.

Tú temes al silencio porque no lo has conocido y las veces que se presentó en tu vida lo echaste; él regresaba siempre, pero siempre lo rechazabas. Ahora lo tienes aquí enfrente de ti, hazte su amigo.

Escúchalo y te escuchará; sentirás que se iluminará tu alma, porque él se conectará con tus partes internas por medio de tus sentidos y se hará cómplice de tu yo inconsciente.

Francesco, que a esta altura ya no se asombraba de nada, escuchó con atención al árbol parlanchín.

Pero sí se asombró de que el árbol supiera tanto de su vida, si él no era un ser tan importante en la Tierra como para que estuvieran tan pendientes de él, cuando había tantas personas más importantes en el mundo.

Él tendría en algún momento la oportunidad de recibir de alguien las respuestas que necesitaba conocer.

El silencio seguía esperando que Francesco se presentara y decidiera enfrentarlo.

Pero Francesco no sabía cómo hacerlo.

Entonces, el árbol, que lo estaba observando, volvió a halarle así:

—Francesco, quédate quieto, respira profundamente, cierra tus ojos y deja que el silencio entre dentro de ti. Cuando se ínstale, te dará una señal.

Francesco, muy obedientemente, cerró los ojos y aspiró todo aire en una gran inspiración. Se conectó con sus sentimientos y, después de unos segundos, el silencio apareció y se comunicó con su yo superior.

Francesco comprendió que había tenido mucho miedo en su vida, por eso llenaba los espacios hablando todo el tiempo.

—¡Qué poco pude escucharme! ¡Qué poco escuché a los otros! Tampoco pude oír el canto de los pájaros, el ruido de la lluvia al caer, el sonido del viento arrastrando las hojas del otoño.

¿Por qué no puede sentir mi propio silencio, si era tan fácil como respirar?

Ahora entiendo por qué no te dejé entrar mientras vivía y perdí la oportunidad de encontrarme con mi yo interior. Supongo que mi inconsciente también quiso hablarme y no se lo permití; lo debo haber tratado muy mal, porque nunca dejó que recordara ningún sueño, al despertar alguna mañana.

Mi esposa, Elena, decía que era negador de la realidad, que me evadía todo el tiempo, y ahora comprendo que tenía razón.

Ven, silencio, quédate conmigo un poco más. Déjame encontrar ese inconsciente que habitó en mi mente por tantos años y al que yo, más inconsciente que él, no escuché.

Oh, Dios, ¿qué hice de mi vida? ¿Cómo pude haber sido tan egoísta conmigo mismo? ¡Y ahora vengo a darme cuenta, ahora que ya es tarde!

Luego de haberse hablado a sí mismo, apareció en Francesco una voz interior, un poco conocida para él.

Ahí estaba su inconsciente, que había aparecido en escena, y se presentó diciéndole:

—Ahora te vuelvo a encontrar; yo te conozco más que nadie, compartí toda tu vida y me instalé al lado de tu mente.

Soy como una habitación oscura llena de recuerdos, proyectos, memorias, sensaciones.

Cada acontecimiento que vivió tu alma, desde el nacimiento hasta tu muerte, está guardado muy ordenadamente en esa habitación.

Cuando utilizas el silencio para encontrarme, haz de cuenta que usas una llave para abrirme y que, con tu curiosidad por saber algo tuyo, iluminas mi habitación de la misma manera como una linterna ilumina la oscuridad.

Entonces enfocas lo que tú quieres ver, pero eso no significa que lo demás no esté. Iluminarás cada cosa que vengas a buscar, cada sentimiento, o cada recuerdo que necesites recuperar, para utilizarlo en tu propio crecimiento.

Después de escuchar hablar a su inconsciente, Francesco le preguntó por qué no había aparecido antes, y éste le respondió que él no había encontrado la llave para abrirlo y que lo había tratado muy mal.

Yo soy susceptible y me gusta que me traten bien, soy una parte bastante independiente y necesito mimos.

Francesco se rió, incrédulo.

—¿Qué clase de mimos necesitas?

—Si me pides por favor que te muestre algo, te lo mostraré; te podrás acordar de los sueños, podrás interpretarlos y usarlos como otra herramienta más para construir tu futuro.

Piensa que, si uno tiene una sola herramienta, por ejemplo un martillo, todos los problemas se le van a transformar en un clavo.

Cuando yo te muestre algo que tú tanto buscabas, no te olvides de darme las gracias; el buen trato nos hará buenos amigos.

¡Ah, me olvidaba!, no me trates como si fuera traicionero, porque él inconsciente no te traiciona. Lo que te traiciona es tu consciente, porque te hace ponerte en pose para cada ocasión, y hace que te disfraces, según los roles que cumplas con cada persona que encuentres en tu camino. Te hace actuar impulsivamente, poner etiquetas a las personas, te lleva a que te importe más el qué dirán, hace que empieces a conformarte ante los otros, aunque no signifique que esto te haga feliz.

Yo te pido que te mantengas alerta, que abras tus sentidos, y no te dejes caer en la trampa de demostrar lo que tienes y lo que no tienes. Aprende a decir que no, cuando no quieres hacer algo; aprende a cuidarte, respetando tus tiempos.

Francesco le agradeció a su amigo, el inconsciente; le dijo que estaba muy cansado como para seguir escuchando y que preferiría seguir escuchando el silencio.

—No te olvides de que el silencio y yo vamos siempre de la mano.

Yo sé que no siempre soy placentero; de hecho, no todos se hacen amigos de mí. Despreocúpate, yo apareceré siempre y cuando seas tú el que me. venga a buscar. Mientras tanto, me quedaré aquí sólito y esperando hasta la próxima vez que me llames.

Francesco suspiró como sacándose un peso de encima; abrió los ojos y se quedó pensativo. Se acordó de que no le había puesto nombre a su jardín. “Hoy no se lo pondré —se dijo—. Lo haré mañana por la mañana”.

Extracto de “Francesco Una vida entre el Cielo y la Tierra de Yohana Garcia”

DECRETOS



NO TE CRITIQUES. Cuando te criticas, tus cambios son negativos. Cuando te aceptas, tus cambios son positivos. Las críticas nunca cambian nada. Acéptate exactamente como eres ahora.

NO TE DES MIEDO A TI MISMO. Deja de asustarte con tus propios pensamientos. Esa es una manera terrible de vivir. Busca una imagen mental que te guste y sustituye tu pensamiento aterrador por una imagen de placer.

SÉ AMABLE Y PACIENTE CONTIGO MISMO. Sé delicado y amable contigo mismo. Ten paciencia mientras aprendes nuevas formas de pensar y cambias viejos hábitos de conducta. Trátate como si fueras alguien a quien realmente quieres.

SÉ AMABLE CON TU MENTE. El odio hacia uno mismo es sólo odio a los propios pensamientos. No te odies ni te hagas daño por tener esos pensamientos, ámate a ti mismo cambiándolos suavemente.

ELÓGIATE. La crítica destruye el espíritu y la energía interna. El elogio y la valoración lo construyen. Elógiate todo lo que puedas. Reconoce lo que estás haciendo bien en cada pequeña cosa.

DATE APOYO. Encuentra formas de apoyarte a ti mismo. Busca amigos y permite que te ayuden. Ser fuerte es saber pedir ayuda cuando se necesita. Aprende a pedir para que los demás puedan aprender.

AMA TU NEGATIVIDAD. Reconoce que la has creado para cubrir una necesidad. Ahora estás encontrando nuevas y positivas manera de cubrir estas necesidades. Por lo tanto, puedes dejar marchar, con amor, tus viejos patrones negativos.

CUIDA TU CUERPO. Aprende sobre nutrición. ¿Qué clase de alimentos necesita tu cuerpo para tener el máximo de energía y vitalidad? Aprende sobre ejercicio. ¿Qué clase de ejercicio puedes disfrutar? Ofrécete tiempo para descansar, aprende a relajarte física y mentalmente. Ama el templo en el que vives.

UTILIZA EL ESPEJO. Mira a menudo al interior de tus ojos. Expresa tu creciente sentimiento de amor hacía ti mismo mirándote en el espejo. Habla a tus padres mirándote en el espejo. Perdónales también. Al menos una vez al día dí: “Te quiero, te quiero tal como eres”.

ÁMATE, HAZLO AHORA. No esperes a que las cosas te vayan mejor, te encuentres bien, tengas pareja, trabajo o hayas adelgazado. Empieza ahora y hazlo lo mejor que puedas.
L.H.

Gracias Silvina!