Archivo de la categoría: Lecturas…

ECLIPSE


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Venus dijo: “te quiero”,
la luna gimió: “tal vez”,
Venus pidió acercarse,
la luna suspiró: “podés”.

Venus gritó: “detrás”,
la luna aceptó: “pasá”,
Venus clamó: “cubrime”,
la luna lloró: “ya está”.

Venus silbó: “pronto”,
la luna calló helada,
Venus siguió su paso,
la luna penó su nada.

Venus orbita gallardo,
En su vuelta asoleada,
la luna brilla tristezas,
De perdida enamorada.

Enrique Momigliano, 8-9-2013
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Los tipos de personas “tóxicas”…


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Los tipos de personas “tóxicas” más frecuentes y qué hacer para vencerles:
El Quejoso
Es el que se queja si las cosas van mal y si van bien, también.Han aprendido a hacer de la queja un hábito y, debido a ello, estan siempre enfadados

Qué hacer: quejarse aún más que ellos porque si se le intenta minimizar la queja, se crecen.

El Agresivo
Intimidante, ofensivo,inseguro ,agresivo propiamente dicho.

Qué hacer: lo más sencillo, ignorarlo.Sin embargo, existen técnicas asertivas como la del disco rallado que consiste en contestar,sistemáticamente, con un “vale, o “de acuerdo” o un “no me interesa”.

El Culpabilizador

Es el que cree que cuando le va bien es debido a sus méritos por él, y cuando le va mal, es debido a los deméritos de los otros.

Qué hacer: ante todo, levantar la autoestima y darnos permiso para disfrutar; “No tenemos la culpa de las decisiones de los demás”

El Envidioso
Siempre se esta comparando con alguien; “el vecino que tiene un mejor coche,Luis se ha ido a vivir a un ático de una zona de lujo, Marta que se ha ido de vacaciones a Ibiza…” Al pensar que no puede lograr algo que desea, siente una profunda angustia. Y, entonces, descalifica a quién sí lo posee porque calma su angustia viendo mal al otro.

Qué hacer: no contar las cosas buenas que nos pasan a todo el mundo sino elegir a quienes sabemos que se alegrarán por y con nosotros.

El Jefe Autoritario
La persona “tóxica” que se halla en alza. Incita miedo en sus subordinados, a quien le gusta llamar “miembros del equipo” pero necesita sentir que tiene el control.

Qué hacer: si sabemos que esta persona no es autoritaria y que, quizás, pasa por un mal día, admitamos que todos necesitamos caricias y halagos.Sin embargo, si se prolonga, se debería tener una conversación con el mismo que, si no es fructífera, debería hacer replantearse la posibilidad de alejarse ante el riesgo para su salud emocional.

Fuente: *** Energías Femeninas ***

AFIRMACIONES SEGUN TU SIGNO ZODIACAL


ArbolSagrado

¿Sabías que cada signo zodiacal tiene un lema que le caracteriza desde tiempos inmemoriales? Esa afirmación refleja la cualidad principal del mismo y además es el motor que bien aplicado permite a cada uno lograr sus metas en la vida. Vamos a revisar esos lemas zodiacales y ponerlos a funcionar. Lo más recomendable es escribirlos y copiarlos, colocándolos en un marco de fotografía en algún lugar visible que debas ver diariamente para que así los recuerdes y se vayan convirtiendo en afirmaciones positivas.
Prof. Zellagro

Aries
La palabra clave de tu signo es: YO SOY
Tu signo es el primero del Zodíaco, el que refuerza el concepto de la Personalidad. Tu lema es Yo Soy, ¡y no podía ser de otra forma para un ariano! Escribe en un papel lo que eres y lo que quieres ser subrayando las cualidades positivas que quisieras para ti, ejemplo: Yo Soy feliz, Yo Soy alegre, Yo Soy optimista, Yo Soy exitoso, Yo Soy próspero. Cuando algo negativo surja, digamos, una decepción amorosa, una desilusión con un amigo o un problema económico, de salud o familiar puedas acudir a ellas y recordar que Tú eres alegría, Tú eres fuerza, Tú eres optimismo y podrás superar bien cualquier crisis que se presente. Recurre a tu Yo superior, no al Yo egoísta, que son dos cosas totalmente opuestas, acuérdate que el sentimiento contrario al amor, no es el odio, sino el egoísmo.

Tauro
La palabra clave de tu signo es: YO TENGO
Esta palabra encierra un gran secreto, y una gran verdad. Muchas veces las personas se quejan porque no tienen trabajo, o dinero, o un amor, pero pasan de lado aquello que tienen. Por eso, la clave para cambiar la suerte a tu favor es concentrarte en lo que tienes, escribirlo, copiarlo, mantenerlo fijo en tu mente. ¿Qué puedes escribir? Yo Tengo amigos, Yo Tengo una familia, Yo Tengo salud, Yo Tengo fe en la vida, Yo Tengo una casa, Yo Tengo un hogar, Yo tengo vida ¡hay tantas cosas que tienes y que tantas veces olvidas! Al recordarlas haces girar hacia ti la fortuna, el amor, la amistad y prosperidad.

Géminis
La palabra clave de tu signo es: YO PIENSO
Tu signo es inteligente, ágil y despierto por naturaleza y el lema zodiacal no podría venirte mejor, pero la clave está en ¿qué piensas? ¿piensas acaso en cosas negativas, en derrotas, fracasos, recelos, sospechas, envidias, temores, miedos del pasado? O por el contrario estás poniendo a funcionar tu mente de una manera positiva. Escribe en un papel tus afirmaciones: Yo pienso siempre lo mejor, Yo pienso de una manera positiva. Yo pienso de forma creativa, Yo pienso en la prosperidad y abundancia, Yo pienso en mejorarme cada día, Yo pienso en todo lo bueno que la vida me ha dado y lo agradezco profundamente, Yo pienso que cualquier cosa negativa que me suceda la podré superar.

Cáncer
La palabra clave de tu signo es: YO SIENTO
Se dice que tu signo es posiblemente el más intuitivo del zodíaco, sensible por naturaleza y el más maternal de todos. No obstante, sabes cómo protegerte para que no te manipulen sentimentalmente y cuando tienes que poner las cosas en su sitio ¡no lo piensas dos veces! Pasa revista a tus sentimientos y organiza tus afirmaciones basadas en tu lema ¿qué sientes? Buenos ejemplos son copiar pensamientos como: Yo siento que la vida fluye a través de mi, Yo Siento que soy amoroso, querido, aceptado, Yo Siento que puedo lograr lo que quiera en la vida si le pongo voluntad y fe en mi mismo, Yo Siento que la vida es bella a pesar de los contratiempos que diariamente surgen, Yo Siento alegría y felicidad en mi Ser Interno por las cosas que tengo, las que he logrado, los amigos y parientes, el trabajo que tengo, las posibilidades infinitas de poder triunfar en todo, Yo me siento bien, alegre, optimista y listo para enfrentar cualquier dificultad.

Leo
La palabra clave de tu signo es: YO PUEDO
Tu signo es regio, brillante y fuerte, por eso no podrías tener otro lema mejor ¡yo puedo! Entonces, ¡a usarlo de manera adecuada! Tus afirmaciones deben demostrar tu fuerza para superar las vicisitudes y lograr el éxito pase lo que pase. He aquí algunas recomendables: Yo Puedo vencer las dificultades, Yo siempre estoy dispuesto a empezar de nuevo, Yo Puedo recuperar el amor perdido y ser feliz, Yo Puedo mantener una relación estable, Yo Puedo conquistar mis metas, Yo Puedo vivir cada día alegremente, en armonía y felicidad, Yo Puedo dar y recibir, Yo Puedo lograr lo que me proponga.

Virgo
La palabra clave de tu signo es: YO ANALIZO
Servicial y analítico tu signo trabajador y responsable es el más cuidadoso y detallista de todos. Pones bajo una lupa lo que te llega a tus manos y sabes elegir cuidadosamente tus amistades, profesión y lugar de residencia, aunque a veces te dejas llevar por la emoción y cuando eso ocurre tienes que volver a poner orden en tu vida. Tus afirmaciones deben encaminarse a esa parte positiva de tu signo: Yo analizo la vida con calma, Yo analizo lo que tengo y le saco el mejor partido, Yo analizo los resultados que obtengo de mi trabajo y cambio aquello que no funciona, Yo analizo cuando escucho una crítica y comentario y los aplico a mi vida porque nadie es perfecto, Yo analizo lo que puedo lograr en la vida si aplico mi esfuerzo, disciplina, optimismo y energía a todo lo que haga.

Libra
La palabra clave de tu signo es: YO EQUILIBRO
¡Nada más acertado para Libra que la balanza y el lema que te toca en el zodíaco! Efectivamente tú equilibras y armonizas y tus afirmaciones deben estar encaminadas a reforzar esa parte básica de tu signo. Escribirás todo aquello que vas a equilibrar: Yo Equilibro y armonizo mi vida, Yo equilibrio y armonizo mi tiempo, Yo Equilibro mi salud, Yo Equilibro mis emociones para no exagerar, Yo Equilibro mi hogar poniendo armonía, Yo Equilibro mis pensamientos para lograr estabilidad, prosperidad, amor, Yo Equilibro aquello que está desarmonizado a mi alrededor.

Escorpión
La palabra clave de tu signo es: YO DESEO
Intenso y apasionado, el signo de Escorpión es el paradigma del deseo y la fuerza intuitiva. Muchas veces se confunden tus sentimientos y te pueden juzgar a la ligera, sin embargo, tu personalidad es una de las más fieles, amorosas y ardientes del zodiaco. Simplemente lo que debes hacer es canalizar tu lema zodiacal de forma positiva porque debido a la gran fuerza de tu signo todo aquello que deseas casi siempre se realiza. Por eso ¿qué deseas? Escribe tus afirmaciones: Yo Deseo vivir en armonía, Yo Deseo paz y alegría para todos, Yo Deseo que todos a mi alrededor sean felices, Yo Deseo salud, amor, prosperidad y éxito, Yo Deseo poder cumplir mis metas, Yo Deseo superarme, salir de cualquier situación difícil, triunfar honestamente en la vida.

Sagitario
La palabra clave de tu signo es: YO VEO
Filosófico y deportista, tu signo puede ver lo que otros no ven, en un sentido figurado, percatarse de realidades ocultas y entender mejor las motivaciones ajenas. Por eso sueles ser tan casual y no preocuparte demasiado por lo que no puedes resolver. Centra tus afirmaciones en aquello que debes ver, y escribirás: Yo Veo el amor en todas partes, Yo Veo la parte positiva de las personas que me rodean, Yo Veo como encontrar soluciones, Yo Veo la salida a todas mis dificultades, Yo Veo las maneras de conseguir el éxito laboral, triunfar en el amor, tener salud y paz en mi vida, Yo Veo dentro de mi y dentro del corazón de los demás.

Capricornio
La palabra clave de tu signo es: YO UTILIZO
Muchas veces la gente confunde este lema con la manipulación, lo cual no es cierto. Capricornio es un signo decidido, disciplinado y consciente de sus propias capacidades, sus potencialidades y sus limitaciones. Por eso, el lema es ideal. Tus afirmaciones deben basarse en este pensamiento: Yo Utilizo mi energía vital de forma positiva, Yo Utilizo mis recursos para mejorar mi vida y la de los demás, Yo Utilizo al máximo mi inteligencia y mi tiempo, Yo Utilizo mi capacidad para no caer en discusiones, peleas ni trampas, Yo Utilizo mi inteligencia y experiencia para no ser engañado, Yo Utilizo mi disciplina y tesón para lograr las metas que me he impuesto y triunfar en la vida.

Acuario
La palabra clave de tu signo es: YO SÉ
Estamos en la Era de Acuario y tu lema refleja el espíritu de los tiempos: Saber, conocer, aprender, explorar. Ahora bien, nunca debes confundir lo que sabes con lo que crees saber porque entonces podrías conducirte a errores. Organiza tus pensamientos de modo tal que tus afirmaciones acuarianas te lleven a conseguir lo que buscas partiendo del pensamiento que caracteriza tu signo. Escribe y analiza: Yo Sé discernir la verdad de la mentira, Yo Sé como lograr mis metas, Yo Sé que debo aprender de mis propios errores, Yo Sé que debo aprender a perdonar y olvidar las situaciones dolorosas porque solamente así somos felices, Yo Sé que tengo dentro de mí la capacidad de amar, de ser amado, de prosperar, generar ideas exitosas y lograr el éxito, Yo Sé que valgo mucho y que debo respetarme a mí mismo para que los demás me respeten.

Piscis
La palabra clave de tu signo es: YO CREO
Compasivo e intuitivo tu signo pisciano tiene un lema excelente: Yo Creo. Sin embargo, que nadie se equivoque. Esto no significa que seas crédulo totalmente y te puedan manipular. ¡Al contrario! Tu maravillosa intuición te ayuda a detectar la falsedad e hipocresía donde otros no la ven y también la bondad y el amor que puede estar ocultos detrás de una fachada de dureza. Tus afirmaciones, por tanto, se basarán en ese lema zodiacal: Yo Creo en la humanidad, Yo Creo en mi capacidad para resolver problemas, Yo Creo que con disciplina y tesón todo se consigue, Yo Creo que siempre se puede empezar de nuevo, Yo Creo en todo aquello que beneficie a la humanidad, Yo Creo en mi mismo y en mis potencialidades para amar, prosperar y trabajar, Yo Creo en la posibilidad que todos tenemos de ser muy felices pase lo que pase

Pol Marian.

Nasreddin y el derecho a comer


El protagonista de esta historia es Nasreddin, un excéntrico hombre muy sabio conocidonasreddin por todos los que viven en su ciudad, ubicada al sur de Irán, donde existe todavía una gran diferencia social y económica entre ricos y pobres. Nasreddin es muy amable con todo el mundo, y no tiene ningún problema en compartir su sabiduría con los demás. Pero como él es pobre, es muy crítico con los problemas sociales que sufre su ciudad.

En cierta ocasión, Nasreddin fue invitado por un amigo a cenar al palacio más elegante del lugar. Cuando el hombre, montado en su inseparable burro, llegó a las puertas del palacio vestido con sus ropas de siempre, que eran pobres y viejas, por más que protestó y dijo que había sido invitado, los guardias no le dejaron entrar tomándole por un mendigo.

Muy enfadado, pero con el deseo de poder comer bien, pidió prestado al sastre del pueblo una camisa y unos pantalones nuevos. Después se lavó, se peinó y perfumó y se vistió con la ropa nueva. Esta vez, los guardias le hicieron grandes reverencias al llegar, y el dueño del palacio lo instaló en uno de los lugares de honor.Nasreddin2

Cuando empezó a llegar la comida, Nasreddin se dispuso a mojar las mangas de su camisa en cada plato antes de comer, mientras decía:

– Come bonita, come, que está muy rico, anda come…

Todo el mundo allí presente se le quedó mirando. El dueño del palacio se quedó muy extrañado y le preguntó:

– Pero Nasreddin, ¿por qué metes las mangas de la camisa en tu plato?

Y el sabio contestó:

– Puesto que las atenciones que recibo y la comida que se me dan tiene que ver con mi ropa y no con mi persona, creo que es justo que mi ropa pueda también recibir su parte y probar la comida, ¿no es así?

Desde entonces, y después de esta pública lección, el dueño del palacio sintió tanta vergüenza que nunca más se le ha vuelto a negar la entrada a un invitado por el simple hecho de llevar ropas pobres.

Fuente: http://sinalefa2.wordpress.com/

Las diez personas más buscadas


1.- La que tiene sonrisa agradable y sincera.

2.- La que puede ver sus propias faltas y errores antes que las faltas y errores de los demás.

3.- La que da su tiempo y talento, sin buscar algo a cambio.

4.- La que se entrega totalmente a un proyecto y lo atribuye a sus colaboradores.

5.- La que está dispuesta a decir: “Me equivoqué, perdóname”.

6.- La que puede hacer frente a la tentación y decir “no”.

7.- La que se ocupa de sus hijos en vez de otras personas.

8.- La que comienza el día positivamente.

9.- La que da ejemplo en vez de buscarlo en los demás.

10.- La que prefiere ayudar antes de ser ayudada.

Si tú encuentras a una de estas personas dentro de ti misma, entonces todo podrá ser mejor para ti, tu familia y los que te rodean.

 

 

Los campesinos


Érase una vez, una comunidad en lo alto de un monte. Aquel año, la cosecha de café fue excelente y cada familia logró recoger una buena cantidad.
Cuando llegó el tiempo de llevarlo a vender, cada uno de los cincuenta vecinos de la comunidad, salió por su cuenta a venderlo.
Consiguieron un buen precio en el mercado. Cada uno guardó su plata lo más escondida que pudo, y después de hacer unas compras, regresaron a sus casas.

En el camino, detrás de unos palos, estaban escondidos tres ladrones, que iban robando uno a uno a todos los campesinos que regresaban.
Al llegar a su comunidad, el hombre más viejo de aquella comunidad, que estaba sentado a la puerta de su casa les preguntó:
— “¿Qué les pasa, compañeros? Esta mañana cuando salieron a vender el café, iban con la cara sonriente, y ahora, regresan tristes y apaleados”.
Uno de los campesinos le respondió;
— “Todo marchaba bien. Conseguimos una buena ganancia por el café, pero al regreso, tres ladrones nos han robado todo lo que cargábamos”.
Y el viejo, con voz brava, les dijo:
— “¡Pero cómo es posible, si ustedes eran cincuenta y ellos eran tres!”.
Y le dijeron;
— “Muy sencillo; hermano. Ellos eran tres, pero estaban unidos; nosotros, sin embargo, somos cincuenta, pero estamos desunidos”.
Y aquel año, en aquella comunidad, se siguió pasando necesidad.

La empatia


  •  en la consulta del profesional de la salud
    ¿Qué es la empatía? “Ponerse en los zapatos del otro”, entender el mundo de creencias, vivencias, concepciones e ideas del paciente.

    Dra. María del Carmen Vidal y Benito

    La Empatía es un fenómeno que ha sido tratado bastante intensamente aunque por épocas, por diversos estudiosos y pensadores pertenecientes a diferentes disciplinas y en cuanto se comienzan a analizar los ensayos, las monografías, las tesis de doctorado, las revisiones y los trabajos de investigación dedicados a este tema, lo primero que resalta es que no existe consenso acerca de lo que esta palabra significa.

    Es muy probable que el uso del término, por parte de profesionales de disciplinas diversas, además de su vulgarización y uso cotidianos, sean las circunstancias que han contribuído a la confusión que existe con respecto del mismo.

    La Empatía considerada como un fenómeno básicamente afectivo presente en los seres humanos, que posibilita darse cuenta de que el otro, el que está frente a mí, presente en toda su corporeidad, se emociona como yo lo hago, siente como yo siento, y por lo tanto es una persona tal cual yo lo soy, ha sido abordado por la Filosofía y estudiado por ella como una condición del ser o del existir humanos, que posibilita la intersubjetividad, es decir la relación con los otros.

    La Psicología en cambio, ha estudiado la Empatía como característica psicológica, principalmente afectiva para algunos, cognitiva para otros y mixta para la mayoría en la actualidad, que constituye por sí misma o es una condición para la generación de las conductas y actitudes prosociales y es fundamental en el desarrollo infantil.

    Más recientemente, las Neurociencias se interesan en hallar las razones por las cuales el cerebro-cuerpo genera una mente que se piensa a sí misma y abordan la consciencia, la Empatía, el altruismo, las conductas morales, etc., tratando de entender cómo en el ser humano, se producen la consciencia de uno mismo y también la capacidad de sentir la emoción de otro, pudiéndola diferenciar de la propia emocionalidad.

    Es así que cuando se habla de Empatía, el o los autores pueden estar refiriéndose a:

    • Sentir la emoción que el otro siente

    • Conocer el mundo interno de otra persona, sus ideas, creencias y sentimientos.

    • Conocer y comprender al otro y también compartir su estado emocional

    • Comprender los sentimientos de los otros: vivenciar lo que el otro siente, tomar distancia y valorar lo sentido por el otro

    • Adoptar la postura o la expresión facial del interlocutor durante el intercambio con otros (la imitación sería la base de la Empatía)

    • Proyectarse uno mismo en la situación de otro y luego percibir lo proyectado como perteneciente al objeto (Empatía Estética)

    • Imaginar lo que se sentiría o se pensaría si se estuviera en el lugar del otro.

    • Imaginar cómo el otro siente o piensa.

    • Incomodidad, malestar, angustia, distress frente al sufrimiento del otro.

    • Acompañamiento del sufrimiento o la alegría del otro lo que motiva a ayudarlo. La compasión, la congratulación, la conmiseración, son componentes de esta actitud que es designada desde Max Scheler, como Simpatía, si bien algunos autores denominan Empatía.

    Es fácil observar que en las definiciones anteriores, la Empatía es considerada como un elemento afectivo o cognitivo o mixto.

    Pero además la empatía forma parte relaciones interhumanas muy específicas, como la Relación Profesional de la Salud-Paciente y dentro de este campo se puede diferenciar la Empatía de la Relación Médico Paciente y la de la Relación Psicoterapeuta/Psicoanalista-Paciente, esta última conocida como Empatía Terapéutica.

    Personalmente adhiero al concepto de Empatía como una actitud humana que forma parte de la Competencia Social, entendida ésta, como el conjunto de habilidades, destrezas y actitudes de las personas, necesarias para relacionarse los unos con los otros y conformar grupos sociales.

    En la RMP tal actitud es parte de la Competencia Comunicacional que a su vez está incluída en la Competencia Clinica.

    En esta relación, la Empatía no solo “se presenta”, dependiendo de la capacidad natural del profesional y de las características del que consulta, sino que puede ser considerada como una herramienta al servicio de alguna estrategia con una finalidad terapéutica y por lo tanto puede y debe ser enseñada y también puede y debe ser aprendida por los profesionales de la Salud.

    Lo que sucede habitualmente en la relación entre los Profesionales de la Salud en general y los Pacientes, es que el vínculo empático se desarrolla dependiendo de las capacidades naturales de cada profesional, ya que en general, éstos carecen de la formación necesaria para implementarlo, salvo en algunos ámbitos de formación en los cuáles se intenta fomentar esta actitud, los cuales son más bien escasos al menos en la Argentina.

    Sea cual fuere la definición que se utilice, se acepta en general que la Empatía se desarrolla en los seres humanos desde muy pequeños, no es de distribución homogénea, ya que hay personas con mayor facilidad para empatizar que otras; se entiende que se presenta con mayor frecuencia en las mujeres, lo que muy probablemente sea una consecuencia de lo que se valora en el sexo femenino en nuestra cultura, aunque también debe haber otros factores que intervienen, muy probablemente neurohormonales (Oxitocina); sabemos que hay relación entre la Empatía, las habilidades sociales de los niños, su capacidad para aprender y la tolerancia a la frustración y que el grado de desarrollo de esta característica en los padres, influye en la evolución infantil.

    Por otra parte la Empatía está muy relacionada a la posibilidad de vivir en sociedad, al altruismo, a las condiciones para la afiliación a un grupo, a la solidaridad, a los valores éticos, es decir a todas las actitudes y conductas que favorecen la convivencia y la interacción social y es posible por lo tanto inferir que la Empatía está vinculada a la concepción de la nostridad, del nosotros como una entidad compleja y no como un yo plural, como una sumatoria de individuos singulares.

    También se vincula la Empatía y sus disfunciones a la psicopatología humana, particularmente con los llamados Trastornos Generales del Desarrollo, especialmente el Autismo.

    La Medicina es un arte antiguo y muchas de las conductas y actitudes del médico son por lo tanto de larga data, aunque por cierto la mayoría de las veces, los profesionales de la salud no nos detenemos a reflexionar acerca de ellas.

    A través del tiempo, un gran número de las formas de atender a los pacientes han sufrido variaciones acompañando los cambios histórico-culturales que se han ido produciendo.

    En la medida que una modalidad de atención se repite, se instala, se incorpora a la cotidianeidad de la actividad profesional, se pasa a creer que tal modalidad es “naturalmente así” y por lo tanto no merece que nos detengamos a analizar sus implicancias.

    Es así como en la consulta médica poco a poco se ha establecido un modo de encuentro rápido, de contacto superficial, centrado en recabar los síntomas de la enfermedad o el malestar físico que aqueja al consultante, orientado a diagnosticar con la mayor aproximación posible el problema biológico, con preguntas cerradas, con escasa oportunidad de exposición por parte del paciente de su interioridad, con una psicosemiología prácticamente ausente, una semiología clínica breve y rudimentaria y una hipertrofia de estudios y análisis complementarios.

    Es lo que se denomina el modelo biomédico, focalizado en el diagnóstico de la enfermedad y centrado en el profesional de la salud, con una relación Médico Paciente fragmentada y fragmentadora , objetivante y cosificadora, en la que los sentimientos, afectos, preocupaciones, temores y expectativas del paciente no son de interés para el médico y cuando perturban el desarrollo de la entrevista generando situaciones incómodas para el profesional que no las maneja y además piensa que no le corresponden, entonces se procede “a derivar” al paciente depositándolo en el psicólogo o en el psiquiatra para que se hagan cargo “de la parte psicológica”.

    Algunos autores plantean que la Empatía no puede ser enseñada ni aprendida, porque la consideran una característica de los sujetos humanos que depende básicamente de su personalidad.

    No quiere decir esto que un médico/a o un enfermero/a deban manejar la Empatía tal como lo haría un psicoterapeuta, pero tampoco pueden dejar librada esta actitud a su propia intuición, transformándola en un modo benevolente y a veces hasta condescendiente de escucha de lo que el otro tiene que decir, constituyendo finalmente una actitud hacia el interlocutor pseudo-empática o pseudo-comprensiva.

    También resulta claro que no con todas las personas que nos consultan, se establecerá una relación empática profunda.

    Son muchos los pacientes que llegan a la consulta, con los que se establece una relación amable y atenta, respetuosa de sus particularidades como sujeto humano, pero en la cual por diversas razones, no se desarrolla ese “aprehender la vivencia ajena” 2, muchas veces porque lo que trae al paciente a ver al médico es un problema intrascendente desde el punto de vista de la salud y el mismo paciente desea una consulta rápida, o porque el que consulta, como muchos en la actualidad, está acostumbrado a ver especialistas directamente y no cuenta o no desea contar con un médico de cabecera o porque recurre a lo que se llaman “consultas no-programadas”, que son breves y se crearon para resolver el problema de la espera de turnos en los sistemas sobresaturados, pero que muchas personas utilizan sistemáticamente y mediante las cuales cada vez verán a un profesional de la salud distinto, que los atenderá poco tiempo, y no tendrán un médico que los conozca y los siga, ya que nunca se generarán un espacio de tiempo dedicado a su salud, y más bien verán a un profesional de la salud diferente cada vez, en los espacios que “les sobren” entre otras actividades “más importantes”, pensando que la historia clínica computarizada reemplaza perfectamente al médico de cabecera.

    Pero que el profesional de la salud “sienta lo que el paciente está sintiendo” en el momento en que éste nos cuenta una situación de su vida que a él le importa mucho, es fundamental para que dicho paciente se dé cuenta de que es escuchado y comprendido, y por ende valorado como persona digna de ser el centro del interés del profesional-persona que lo está atendiendo.

    Pero este momento de “aprehensión del vivenciar del otro”, como planteaba Edith Stein, es un acto incompleto en las Ciencias de la Salud, a menos que el profesional tratante pueda “cortar” el momento emocional para pasar a un momento reflexivo, en el cual rápidamente tendrá que articular la emoción experienciada por él y la sentida por el paciente, con las creencias, pensamientos, ideas, modo de vivir y de ser de ese paciente, separándolas además, de las propias ideas y emociones.

    No se trata de imaginar lo que el paciente siente, ni tampoco de representarse lo que el profesional de la salud sentiría si estuviera en el lugar del paciente.

    Ambas situaciones son engañosas y están más relacionadas con las características del profesional que se imagina o se representa la emocionalidad del otro, que con el mundo emocional real del paciente.

    Se trata en ambos casos de inferencias, de suposiciones que podrían ser acertadas, pero que en igual proporción podrían ser erróneas ya que están muy contaminadas con la interioridad del profesional.

    Pero que el profesional de la salud contextualice la emoción expresada por el paciente y que él ha vivenciado, es importante para no propiciar con ciertas actitudes, aspectos poco saludables de dicho paciente.

    Una persona puede llorar dramáticamente, con angustia intensa y muy conmovedora, porque no ha logrado manipular a otro, y en el acompañamiento empático se debe tener cuidado, porque es probable que ese paciente se calme si el médico se deja manipular, con lo cual se fortalece un aspecto poco sano del que consulta.

    En síntesis:

    La Empatía requiere de un primer paso que consiste en que el profesional de la salud, escuchando atentamente lo que el paciente dice y observando lo que expresa sin palabras, con los gestos, las actitudes, los tonos de voz, los énfasis, los silencios, etc., pueda sentir la emoción que el paciente está sintiendo, y en este sentido, la Empatía es claramente una actitud afectiva, en la que el estado emocional percibido por el profesional, se ha generado en aquél al cual éste escucha utilizando al máximo su capacidad de concentración, sin prestar o prestando poca atención a los aspectos del mundo circundante, ni tampoco a las propias preocupaciones que en ese momento deben estar fuera del foco de la consciencia.

    Pero “ponerse en los zapatos del otro”, la frase de Rogers que más utilizan los profesionales de la Salud cuando se refieren a la Empatía, requiere un paso más, que consiste en tomar distancia, saliéndose del estado afectivo en el que se estaba inmerso hasta ese momento, para entender el mundo de creencias, vivencias, concepciones e ideas del paciente y en este momento la Empatía es una actitud básicamente cognitiva.

    Todas las observaciones, señalamientos, esclarecimientos, orientaciones y consejos que se brinden deberán serlo desde ese mundo de creencias que es el mundo del paciente, porque de otra forma lo que el profesional de la salud quiera transmitir no tendrá significado para dicho paciente, le resultará extraño, ajeno, no lo comprenderá y por lo tanto no producirá el efecto buscado